CINE XXX: BEL AMI, ESCÁNDALO EN EL VATICANO



En septiembre de 2012 la productora de cine para adultos BelAmi volvió a hacer eco con una producción polémica en su catálogo de cine pornográfico para hombres gays, en la que se aborda una temática que puede resultar insultante para algunos, como morbosa y plausible para otros: Escándalo en el Vaticano, así es, una película que tiene historia dentro de la Santa Sede o como promociona Bel Ami en su publicidad, la Ciudad del Pecado, con actores que recrean papeles de seminaristas seduciendo a un párroco. Puede que el tema sea algo desgastado, pues retrata una de las fantasías homosexuales más explotadas en el ideario y en la cinematografía. Tal es el interés del público que en numerosas ocasiones se han realizado películas de cine de arte o comercial sobre la vida secreta del sacerdocio, sus tabúes, mitos y realidades crudas, como lesbianismo entre monjas, homosexualidad reprimida, crímenes de pederastia y pedofilia, matrimonios secretos, sacerdotes con hijos biológicos y la exposición de la corrupción dentro del clero.

Después de tanto esperar, el cine pornográfico de calidad ha decidido unirse a la lista de producciones que abarcan este tema, pero como toda productora de cine para adultos, lo ha hecho a su estilo, rompiendo totalmente las barreras que separan la moralidad cristiana de la libertad sexual, para ofrecernos una cinta con escenas de sexo explícito, con actores de cuerpos envidiables y rostros pubescentes que por sí mismos hacen de Escandalo en el Vaticano imposible de ignorar. Por más que las creencias se impongan, la naturaleza humana deja claro que la sexualidad se vive en todos los ámbitos de la sociedad y que cuanto más se intenta esconder, más crece la curiosidad y más es el deseo de la gente común por descubrir aquellas cosas que si bien se saben bajo el agua, generan un fetichismo que compromete la verdad con la ficción, pero que seguramente, a como están las cosas en la Iglesia Católica hoy en día, puede que la película no esté tan alejada de lo que sucede en la Santa Sede. Claro, si le quitamos los aderezos que son los cuerpazos de los guapos protagonistas y las grandiosas dotaciones de sus miembros masculinos, obtendremos escenas más sobrias, pero no por ello imposibles de creer.

En anteriores ocasiones la casa productora de George Duroy ya nos ha traído películas en las que vimos a gemelos idénticos sosteniendo relaciones sexuales, o una orgía con la mayoría de las estrellas de esta importante productora de Europa del Este. No nos es de extrañar que Bel Ami suela atraer tanto al público gay, porque sus actores suelen ser muchachos veinteañeros de estilo twink, que poseen ciertas características que los hacen un producto rentable, con caras hermosas, cuerpos delgados y bien trabajados, tonos de piel bronceados, cabellos rubios o castaños, y un acento checo que se separa mucho del porno al que Norteamérica nos tiene acostumbrados. Es por eso que Bel Amí ha sabido ganarse al público, y precisamente desde que dos años atrás se hizo pública la noticia de que filmarían Escándalo en el Vaticano, varios miles de fans comenzaron a seguirlos.

Aunque ya han pasado casi dos años desde su estreno, la película sigue siendo promocionada en varias redes sociales de la comunidad gay, y su factor de atracción es precisamente el destape de las relaciones íntimas entre gente de la Iglesia, un tema que el Vaticano se ha empeñado en ignorar, pero que sin duda ha sido una puerta para que el porno se cuele a sus recónditos espacios y revele lo que muchos imaginamos sucede dentro de la ciudad. Sólo que en esta película, no tenemos a un grupo de sacerdotes avejentados y pervertidos, sino a un grupo de twinks seminaristas que acuden al Vaticano para conocer uno de los tesoros más importantes dentro de la Iglesia, el enorme pene de Trevor Yates, que será devorado por este grupo de chicos, hambrientos de cultivarse con la experiencia sexual del sacerdote, a quien le ofrecerán sin contradicciones 17 minutos prolongados de caricias, sexo oral, besos y varios orgasmos.

Si bien la película no es por sí sola una gran producción, sino simplemente una pieza de porno, genera muchísimo interés y al final satisface una fantasía entre muchos. Si lo que quieres es echar a volar un poco la imaginación con ayuda de estos twinks, te recomendamos que le eches una mirada, no te dejará con mal sabor de boca. Y quién sabe, quizá algún día seas protagonista de una historia como ésta, y es que hasta donde he escuchado, dentro de la Iglesia Católica hay un gran lobby gay en el que se cuenta de todo: scorts exclusivos para sacerdotes, seminaristas que buscan sexo con otros hombres por internet o misioneros que se dejan llevar por la carne y terminan cediendo a sus impulsos naturales como hombres y como seres humanos.

Pienso que esta clase de películas en lugar de estar hechas para ofender, tienen el fin de exponer una realidad, y aunque el porno nunca es como lo vemos ni las relaciones están llenas de tantos chicos perfectos o mega dotados, los católicos no estamos exentos de vivir con plenitud nuestra naturaleza sexual. Se respeta mucho la decisión de aquellos que deciden vivir en celibato y que siguen con fe y al piel de la letra todas las determinaciones de conducta que marca la Iglesia, pero también es cierto que existen aquellos que no por exponer su libertad sexual o vivir una relación con otro hombre, dejan de ser católicos, de creer en Dios ni son peores personas. Simple y sencillamente, se piensa con el cerebro, con el corazón y con el pene, y si dejamos que estos tres hagan una buena unidad, podríamos llegar a ser personas más satisfechas con la vida, sin necesidad de buscar a escondidas lo que podemos obtener hablando y sintiendo las cosas como son, sin disfrazarlas con una falsa moral que es tan delgada y frágil que cuando menos se piensa, ya se ha roto y se ha pasado al pecado, o para el pensar de muchos, a la verdadera libertad.

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